CAMINO DE LA VILLA

Para viajar de Santa Rosa a Medellín el comerciante empleaba dos días. Saliendo de la plaza, pasaba la calle Real, se despedía de la Capilla de la Humildad; en la calle del Palo encontraba hospital, orfanato, parque Berrío (solo a partir de 1927), y antes, había unas seis casas con huertas inmensas colindantes con la Plazuela San Francisco y la Capilla del mismo nombre, construida por la Orden Tercera, y camino obligado para el Cementerio y Capilla del Carmen (hoy es la Plaza de Ferias). Y al terminar el Palo, donde hoy aparece el Parque Marco Tobón Mejía, se empinaba la casita de paja de las Zuleta, y a su frente la casa de los Zaguanes, donde nacería posiblemente un Cardenal - Aníbal Muñoz Duque -. El viajero proseguía por la que sería Calle del Seminario a partir de 1915, cruzaba el puente de tierra ó estrechura, y donde hoy se aprecia el Monumento a la Virgen de las Misericordias y la Basílica se abría una Plazoleta con la Casa de Ejercicios de San Ignacio de Loyola, propiedad marcada por el Padre Roldán al Godo Fernández, sitio ocupado en le siglo anterior por el campamento Minero, y origen de la leyenda de Patiobrujas, con sus espantos, escobas y aquelarres.

Aquí se desviaba hacia su mano derecha para ingresar al sitio de Arenales, pasaba por el Balcón desde donde aún a principios del siglo podía observar el asiento de la primitiva Ranchería (al lado derecho de Arenales). Este mismo camino caía a Entrerríos, después de recorrer los sitios de San José, Santa Ana, Orobajo, La Cabuya, la Muñoz, paso del Río (profundo y Bramador).

De Entrerríos, por caminos desconocidos por los profanos no así por los Paqueteros y Cargadores de la época (Martín Mira, Poeta, Conejito, Cándido, San Antonio Masón, Lao, Juan Tolete, Pedro Tembleque, Chengue, Piano, Cosafea, Jacinto Yarza y Currucutú y Masaleón Yegua) se llegaba a san Pedro de los Milagros. Por el llano de Ovejas, bordeando lo que posteriormente sería la Represa de García el viajero se echaba a rodar hasta Hatoviejo, pasaba a las Cabañitas, se adentraba por el cañón, y por el Río Medellín arriba topaba la Villa de Medellín. En ese entonces Bello era Hatoviejo, Copacabana Tasajeras, Girardota Hatogrande y Medellín la Villa, y Caldas Valeria.

Año más tarde cuando la carretera profanó el silencio de la altiplanicie, este camino fue abandonado y cambiado por la ruta Santa Rosa - Turco – San Juan – Campoalegre – Hoyorrico – Estación Berrío – Riogrande – Don Matías – Alto de Matasano: y aquí el viajero se desprendía hasta Barbosa, donde tomaba el tren hasta la Estación Cisneros o la Estación Villa.

Existió otro camino casi paralelo ala actual carretera, descrita vivamente por la Señorita María Jesús Guzmán, y que era el utilizado por las Totonas, famosas y simpáticas paqueteras, que llevaban en su cabeza, en equilibrio inimaginable, pesadas encomiendas (eran la Vélez). Fueron famosos en esta época los bueyes de Teodoro Pérez y Francisco Roldán.